Cuando trabajamos con múltiples proyectos, informes y presentaciones, poder acceder rápidamente a los archivos y carpetas más importantes de nuestro Mac marca una diferencia. El Finder, el explorador de archivos de macOS, nos ofrece varias funciones que nos permiten optimizar este acceso y mantener nuestra productividad al máximo nivel. Veamos, paso a paso, seis formas de acelerar la manera en la que encontramos y abrimos todo lo que necesitamos.
Agrupar elementos para encontrar antes lo importante
Una de las vías más simples para simplificar nuestras búsquedas es agrupar los elementos según un criterio que nos resulte de verdad útil. Desde el propio Finder, podemos organizar archivos y carpetas por nombre, tipo, fecha de última apertura o etiqueta. Si usamos el nombre, las carpetas aparecerán siempre primero, ideal para mantener los proyectos activos bien localizados, mientras que al seleccionar Fecha de la última apertura tendremos más a la vista aquello en lo que hemos trabajado recientemente.
Añadir elementos a la barra lateral del Finder
Cuando tenemos carpetas de proyecto, archivos de referencia o documentación que abrimos constantemente, lo más práctico es colocarlas directamente en la barra lateral del Finder para acceder a todo con un solo clic. Al hacerlo, no movemos el archivo de su ubicación original, sino que creamos un alias que nos lleva a él rápidamente.
Usar etiquetas para localizar archivos dispersos
Las etiquetas son una función realmente potente para la organización. Podemos asignar diferentes colores o palabras clave a cualquier archivo o carpeta. Al hacer clic en una etiqueta desde la barra lateral del Finder, vemos al momento todos los elementos marcados con ella. En la práctica, esto significa que podemos tener una etiqueta para casi cualquier concepto y acceder a todo lo que reúne de manera centralizada sin importar su ubicación en el Mac o en la nube.
Crear carpetas inteligentes para automatizar la organización
La automatización también puede ayudarnos a encontrar contenido. Las carpetas inteligentes del Finder reúnen automáticamente los archivos que cumplen ciertos criterios, como tipo de documento, fecha de creación o palabras en el nombre. Por ejemplo, podemos crear una carpeta que agrupe todas las hojas de cálculo con la palabra “Presupuesto” en el título.
Cada vez que incorporamos un nuevo documento que coincida con nuestro criterio, este aparecerá en la carpeta inteligente de forma automática.
Personalizar el icono de carpetas para reconocerlas más rápido
A veces algo tan simple como personalizar el icono de una carpeta con colores, símbolos o un emoji nos permite identificarla de inmediato. Un recurso muy sencillo que marca cierta diferencia en la velocidad de navegación, sobre todo en escritorios o carpetas extensas. Un simple clic secundario en una carpeta para luego elegir Personalizar carpeta es suficiente.
Crear alias para los accesos directos más estratégicos
Un alias es, básicamente, un acceso directo que podemos colocar en cualquier parte del Mac, ya sea en el escritorio o en la carpetas de nuestros proyectos. Hacer doble clic en un alias nos lleva directamente al archivo o aplicación enlazada, sin tener que navegar por más archivos.
Ubicar alias de los documentos más importantes en el escritorio o en una carpeta de recursos internos nos permite abrirlos con gran facilidad, y es tan fácil como hacer clic secundario y seleccionar Crear alias.
Optimizar la forma en la que interactuamos con el Finder nos ayuda, sin duda, a trabajar más rápido, pero también contribuye a que nos movamos en un entorno de trabajo más ordenado y eficiente. Entre una organización por etiquetas, el uso de carpetas inteligentes y la creación de alias, conseguimos que nuestros archivos más importantes estén siempre a un clic de distancia, algo fundamental para mantener la productividad y trabajar de forma más cómoda.
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