La privacidad y la seguridad es fundamental en el ecosistema de Apple. La protección de nuestros datos es la opción predeterminada en todos nuestros dispositivos, pero podemos ir mucho más allá. En el iPad, podemos usar Face ID para proteger cualquier aplicación, asegurándonos de que solo nosotros podamos acceder a ella, sin importar quién tenga el dispositivo en sus manos.
Gracias a esta opción, podemos bloquear apps que, por su naturaleza, contienen información sensible. Ya sea el chat privado de la empresa o la aplicación para monitorizar el stock de un producto, con un simple ajuste podemos asegurarnos de que nadie podría acceder a información sensible si prestamos nuestro iPad a un compañero de trabajo, por ejemplo.
Cómo bloquear una aplicación usando Face ID en el iPad
Proteger cualquier app con Face ID en nuestro iPad es realmente simple. Podemos activar esta función directamente desde la pantalla de inicio. ¿Cómo? Siguiendo estos pasos:
- Vamos a la pantalla de inicio de nuestro iPad.
- Localizamos la aplicación que queremos proteger.
- Mantenemos presionado el icono de la app hasta que aparezca el menú de acciones rápidas.
- Tocamos en Requerir Face ID.
- Confirmamos de nuevo en Requerir Face ID y nos autenticamos con nuestra cara.
Listo, la app quedará protegida. A partir de ese momento, cada vez que queramos abrirla, será necesario que nos autentiquemos con Face ID.
Cómo desbloquear o abrir una app protegida con Face ID
Si en algún momento ya no necesitamos proteger una aplicación, podemos desactivar la opción de Face ID con la misma facilidad que la activamos. Los pasos para hacerlo son estos:
- Vamos a la pantalla de inicio y localizamos la app protegida.
- Mantenemos presionado el icono de la app hasta que aparezca el menú de acciones rápidas.
- Tocamos en No requerir Face ID.
- Nos autenticamos con Face ID para confirmar la desactivación.
A partir de ese momento, la aplicación se abrirá normalmente sin necesidad de ninguna verificación extra.
Por otro lado, para abrir una aplicación protegida, simplemente tocamos su icono y dejamos que Face ID haga su magia. Si lo necesitamos, podemos introducir el código de acceso como método alternativo.
Con estas opciones, Apple nos ofrece un control total y muy granular sobre la privacidad de nuestras aplicaciones. Cierto es que varias apps empresariales nos ofrecen ya, de forma predeterminada, la opción de realizar un bloqueo extra más allá del código del dispositivo, pero con esta función no dependemos de los desarrolladores.
En cuestión de segundos podemos asegurarnos de que cualquier app de nuestro iPad pase a gozar de una mucho mayor seguridad. Un pequeño cambio que, sin afectar a la comodidad, garantiza que la información de la empresa está siempre a buen recaudo.
En iDoo_tech | Apple Intelligence garantiza nuestra privacidad: así funciona


