Con macOS Tahoe el diseño de los iconos ha cambiado. La gran mayoría se ha actualizado ya al nuevo sistema, pero en aquellas aplicaciones que no se han adaptado nos encontramos con una especie de cajita gris que las enmarca. Más allá de la estética, que nunca carece de importancia, la reducción del tamaño de los iconos y su cierta similitud hacen que podamos confundir diferentes apps mientras esperamos que las empresas y desarrolladores detrás de ellas den el paso al diseño de Liquid Glass.
Afortunadamente, podemos valernos de un pequeño, pero útil, recurso para devolver la coherencia visual al Dock, incluso para aquellas apps que todavía no se han actualizado. Veamos cómo hacerlo.
Cómo cambiar los iconos de aplicaciones de forma rápida
El primer paso para mantener un Dock ordenado es disponer de iconos que se adapten al nuevo formato de macOS Tahoe. Sitios como macOSicons.com recopilan miles de diseños creados por la comunidad, pensados para integrarse directamente con el estilo actual de Apple. Una vez tengamos el icono correcto, el proceso de reemplazarlo en una app es muy sencillo:
- Descargamos el icono en formato .icns o .png.
- Abrimos la app Finder y localizamos la aplicación a la que queremos hacer el cambio.
- Pulsamos Comando + I para abrir la ventana de información.
- Arrastramos el nuevo icono sobre la miniatura en la esquina superior izquierda.
- Cerramos la aplicación y la volvemos a abrir para ver el cambio.
Un método sencillo que funciona cuando buscamos una solución simple y directa para las apps que todavía están preparando sus nuevas versiones, para aquellas que no tienen un soporte completo o para soluciones in-house para las que un nuevo icono no es una prioridad.
Un Dock claro es sinónimo de productividad
Parece una simple cuestión de diseño, pero el Dock es uno de los elementos más visuales del Mac. El color de las apps y su distribución son algo que nos permite movernos por el sistema prácticamente por la memoria muscular. En este sentido, demasiadas apps parecidas con un recuadro gris dificultan nuestro movimiento.
Afortunadamente, con unos pocos minutos de configuración y las herramientas adecuadas, podemos transformar un Dock desordenado en uno donde las aplicaciones prácticamente vengan a nosotros. Un pequeño cambio que, sin dedicarle demasiado tiempo, agradeceremos de forma regular en el día a día delante de nuestro Mac.
En iDoo_tech | Cómo ocultar y mostrar el Dock de nuestro Mac automáticamente y por qué hacerlo


