Si contáramos la cantidad de aplicaciones que hemos usado al final de un día en la oficina, probablemente nos llevaríamos una buena sorpresa. No lo parece, pero poder abrir las apps que necesitamos de forma eficiente tiene un efecto acumulativamente importante. El Mac nos da varias formas de personalizar cómo abrimos, qué y desde dónde. Hablemos de todo ello.
Spotlight es la nueva forma de acceder a nuestras aplicaciones
A partir de macOS Tahoe, el Launchpad deja paso a una nueva forma de abrir las apps en el Mac. Ya sea pulsando el botón del Launchpad en el Dock o a través del gesto de pellizcar con cuatro dedos en el trackpad, llegamos directamente a la sección de Aplicaciones dentro de Spotlight.
Aquí tenemos una visión organizada de todas las herramientas de nuestro Mac y la posibilidad de navegar entre categorías, como Productividad y Finanzas o Utilidades, si queremos afinar la búsqueda. Las apps se ordenan de forma inteligente, por lo que en la primera fila veremos siempre las más habituales, seguidas del resto ordenado alfabéticamente.
La cantidad de información y apps que vemos ahora de un solo vistazo nos permite abrir lo que necesitamos de forma más efectiva, pero ¿y si queremos algo con un orden todavía más marcado? En el botón en forma de tres puntitos podemos cambiar entre la visualización en cuadrícula o en lista y, según nuestras preferencias, mostrar u ocultar también las aplicaciones de nuestro iPhone que podemos ejecutar en el Mac.
La barra de menús como punto de referencia, pero sin abrumarnos
Otra forma habitual de abrir apps, especialmente aquellas que trabajan en segundo plano habitualmente, es a través de la barra de menús. Una barra que, en ocasiones, puede quedar demasiado llena evitando la simplicidad de acceder con un clic a ciertas aplicaciones.
Afortunadamente en Ajustes del Sistema, en la sección Barra de menús, encontramos la opción de Permitir en la barra de menús. Aquí se agrupan todas las aplicaciones de terceros que pueden colocar un icono en la parte superior de la pantalla, con lo que podemos decidir qué accesos directos queremos visibles.
Podemos mantener visibles las apps más críticas —como las de comunicación interna, monitorización de sistemas, CRM o herramientas de seguridad— y ocultar aquellas que no necesitamos en todo momento. Con este simple gesto, evitamos distracciones y nos aseguramos de que con un clic estamos en la app que requerimos en un momento concreto.
Spotlight Quick Keys: Spotlight va más allá de abrir apps
La tercera área de atención nos lleva de vuelta a Spotlight, pues el buscador del Mac va mucho más allá de permitirnos buscar o seleccionar apps. Con las Spotlight Quick Keys, que nos permiten realizar acciones sin siquiera tener que abrir las aplicaciones completas, podemos escribir “ch” para abrir ChatGPT o “mt” para ir a Microsoft Teams. Para configurar estos atajos, solo tenemos que realizar una búsqueda y, en el resultado que nos interese, tocar el botón Añadir Quick Key para asignarle un acceso rápido.
Si en algún momento queremos reorganizar estos accesos rápidos, podemos restablecerlos fácilmente desde Ajustes del Sistema > Spotlight, y luego crear los que consideremos oportunos.
Entre el acceso centralizado a todas las apps con el nuevo menú de Aplicaciones en Spotlight, la gestión personalizada de la barra de menús y los atajos rápidos, de nuevo, de Spotlight, podemos movernos por nuestro Mac de forma muy ágil y adaptada a nosotros. Pequeños ajustes para acceder a nuestras apps en el Mac más fácilmente
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