Desde la forma en que se presentan los colores hasta la transparencia de los elementos de la interfaz, el aspecto visual tiene un impacto muy considerable en cómo trabajamos con nuestro Mac. Optimizar algunos aspectos para adaptarlos a ciertas necesidades concretas, o simplemente a nuestras preferencias, es algo muy interesante. Y justo por ello nuestro Mac nos ofrece varios ajustes que nos permiten personalizar la apariencia visual de macOS para hacerla más clara, agradable y eficiente para nosotros.
Reducir la transparencia para un escritorio más definido
Ciertas áreas del escritorio, como la barra de menús o el Dock, utilizan efectos de transparencia para organizar la información. Un efecto útil, pero que en ciertas circunstancias y para ciertas personas puede dificultar la lectura de los elementos. Aquí, activar “Reducir transparencia” es una opción bastante interesante. Los pasos para activarlo son muy simples:
- Abrimos el menú Apple y entramos en Ajustes del Sistema.
- Tocamos en Accesibilidad dentro de la barra lateral.
- Seleccionamos Pantalla en el panel derecho y activamos Reducir transparencia.
Con esto, la interfaz pasará a mostrarse con un gris sólido y uniforme en lugar de dejarnos ver lo que tiene debajo, lo que nos permite distinguir las ventanas y los menús más claramente.
Aplicar filtros de color para mejorar la percepción visual
Poder distinguir correctamente los colores en pantalla es fundamental. Nuestro Mac nos permite aplicar filtros de color para optimizar la percepción visual y reducir la fatiga ocular.
Para personas con algún tipo de deficiencia en la visión del color esto es vital, aunque si simplemente queremos trabajar en un entorno cromático más controlado puede sernos también muy útil. Para activarlos, seguimos estos pasos:
- Desde Ajustes del Sistema, vamos a Accesibilidad > Pantalla.
- Dentro de Filtros de color, activamos la opción correspondiente.
- Elegimos el filtro que mejor se adapte a nuestras preferencias y, si lo deseamos, ajustamos la intensidad del mismo con el regulador.
Una opción que merece una mención aparte aquí es el filtro de Tinte. Con ella, podemos colorear la pantalla con un tono suave que reduce el contraste extremo de ciertos documentos o aplicaciones. Conviene recordar, además, que si activamos la opción de Night Shift o la de Invertir colores, algunos filtros se desactivarán automáticamente.
Configurar la escala de grises para ciertas aplicaciones
Cuando ciertas apps o servicios incorporan una paleta de colores poco habitual, podemos querer eliminar distracciones, facilitar la lectura y centrarnos en el contenido. Aquí la escala de grises es un recurso muy interesante. Al desactivar los colores, podemos centrarnos en la información y no en los elementos visuales accesorios, algo especialmente útil al revisar ciertos documentos o trabajar con un gran volumen de datos.
Para activar la escala de grises, simplemente seguimos los pasos anteriores hasta la opción de Filtros de color y seleccionamos Escala de grises. Un ajuste especialmente interesante en ciertos entornos donde se requiere mantener la concentración durante largos periodos y las interfaces a veces pueden salirse de lo convencional.
Tenemos así tres ajustes de color que pueden representar una mejora directa en nuestra eficiencia y bienestar en el uso diario del Mac. Reducir la transparencia nos ofrece un escritorio y apps más nítidos, los filtros de color mejoran la percepción visual y la escala de grises nos ayuda a la concentración. Según nuestras preferencias, podemos crear un entorno de trabajo más cómodo y preparado para la jornada con solo unos clics.
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